El 76,6 por ciento reclama ‘mano dura’ con los locales nocturnos
que cierran tarde; el 63,9 por ciento con las personas que piden dinero
de manera organizada, y el 59,4 con quienes fuman porros en lugares públicos.
Los dos asuntos con que los consultados se muestran más comprensivos
son la prostitución en las calles y carreteras, para la que exige
dureza el 49,4 por ciento, y la inmigración irregular, el tema
que suscita más benevolencia: ante ella, sólo el 39 por
ciento de las personas reclama ‘mano dura’.
La prostitución
aparece en otro apartado de la encuesta en el que se demanda cómo
debería tratarse. El 72,1 por ciento responde que habría
que legalizarla y tratarla como una profesión; el 11 por ciento
se inclina por prohibirla y el 9,8 por dejarla como está.
Otro de
los apartados pedía la valoración de 0 a 10 de los principales
problemas. Para los catalanes, los motivos de mayor preocupación
son, por este orden, la vivienda, el incivismo, la violencia entre los
jóvenes, la inmigración, la violencia doméstica,
la seguridad vial y la inseguridad ciudadana. La responsable de Interior
ha valorado que la inseguridad, algo que corresponde atajar a su depar-tamento,
figure en último lugar.
Montserrat
Tura se ha mostrado también satisfecha con otro dato que emana
de la Encuesta de Seguridad Pública, y que hace referencia a la
estabilización de la percepción de inseguridad. El 18,6
por ciento de los catalanes se consideraron víctimas de algún
delito el año pasado, cifra similar a la de 2004 (18,9 por ciento)
y de 2003 (18,4). Del 18,6 por ciento de 2005, un 2,6 por ciento corresponde
a personas que se sintieron víctimas de hechos no delictivos, como
ruidos o problemas de incivismo. La victimización de los residentes
en Barcelona está por encima de la media de Cataluña, ya
que se situó en 2005 en un 23,1 por ciento de los ciudadanos, y
entre 1999 y 2005 creció más que en el resto de la comunidad.
La consellera Tura ha recordado que los Mossos asumieron la seguridad
ciudadana en Barcelona capital en noviembre de 2005.
Además de Barcelona, los mayores índices de victimi-zación
se dan en el Campo de Tarragona (21,1 por ciento) y las Tierras del Ebro
(19,9), zonas donde aún no se han desplegado los Mossos d’Esquadra.
En la región metropolitana (sin Barcelona) el índice se
situó en un 17,7 por ciento; en Girona, un 15,9; en Ponent, un
15,1; en las comarcas centrales, un 12,3, y en el Pirineo Occidental,
un 7,8. Según la encuesta, los catalanes puntúan con un
6 la seguridad pública del año pasado, nota que en el caso
de la ciudad de Barcelona desciende al 5,2.
Por otra parte, la consellera ha facilitado datos sobre el número
de delitos y faltas que han entrado este año en los juzgados de
guardia de Barcelona, y que han descendido en un 4,91 por ciento, según
el Departamento de Justicia. Entre el 1 de enero y el 31 de agosto de
este año entraron en los juzgados de guardia 127.146 asuntos, de
los que 1.521 fueron aportados por la Policía Nacional y 125.625
por los Mossos. En el mismo período del año anterior, estos
juzgados tramitaron 133.702 asuntos, procedentes 132.602 de la Policía
Nacional y 1.100 por los Mossos. |