En la última
encuesta realizada por la empresa Metroscopia ha quedado manifiesto que
ni el terrorismo (18%), ni el paro (16%), ni la vivienda (9%), ni la inseguridad
ciudadana (8%) quita el sueño a los hispanos como lo hacen los
inmigrantes, que por otra parte ya representan prácticamente el
9% de la población.
La inquietud
por el tema lleva a un 64% de la población autóctona a considerar
que el número de inmigrantes supera la capacidad de España
para acogerlos.
Políticamente
este pensamiento lo tienen el 83% de los que en las pasadas elecciones
votaron por el Partido Popular y el 57% de los que votaron por el Partido
Socialista. Apenas si 3 de cada 10 españoles piensan que todavía
el país tiene capacidad para recibir más inmigración,
de éstos, siempre a tenor de la encuesta, el 36% son votantes del
PSOE y el 13% del PP.
No todos
los españoles consideraron la posibilidad de tratar la nacionalidad
de los inmigrantes como un motivo de elección, pero entre los que
lo hicieron (que fueron mayoría) el 43% se inclinó por dar
preferencia a los latino-americanos y, curiosamente muy por detrás
se encuentran los europeos en general con un 16% y en tercer lugar los
africanos con el 13% de las simpatías.
Los peor
parados son los extranjeros provenientes de la Europa del Este que apenas
reciben el 5% del apoyo de una población influenciada por las noticias
relacionadas con las mafias que llegan de estos países y los delitos
que se les imputa que incluyen robos con intimidación, homicidios
y secuestros.
Sin embargo
una cosa son las inclinaciones de los españoles a la hora de recibir
inmigrantes y otra la realidad.
Las cifras
pueden manejarse así: Marruecos: 282.432; Ecuador: 115.301; Colombia:
71.238; China: 45.815; Perú 39.013. Inmigrantes todos que en un
65%, según estudios de Comisiones Obreras CC.OO, desempeñan
trabajos temporales en sectores de mucha precariedad.
Por comunidades
autónomas las que más inmigración reciben son:
Catalunya
el 25%, Madrid el 21%, Andalucía el 13% y la Comunidad Valenciana
el 10,5% y así podemos continuar en porcentajes decrecientes.
En este aspecto el 25% de los trabajadores de Catalunya son de origen
inmigrante; en la Comunidad de Madrid más del 26% de los obreros
de la construcción son extranjeros.
Los trabajadores
inmigrantes dados de alta en la Seguridad Social de España se acercan
a los 985.000, un 5,9% de las altas generales del organismo.
Supuestamente
la ley establece para los trabajadores inmigrantes los mismos derechos
laborales que para los españoles de origen, no obstante en la práctica
persisten discriminaciones tanto a la hora de acceder a determinados sectores
de actividad como para ascender dentro de las empresas. |